Los matices del
frustrante trabajo de un guionista y la corporativa vida de las televisoras se
ven reflejadas en la película escrita y dirigida por Jake Kasdan: The TV Set (2006), a través de la
exposición de la vida personal del primero y la vida en oficina, en trabajo y
los rasgos íntimos de los involucrados en la segunda. En éste largometraje Jake
Kasdan hace uso principalmente del humor que hemos logrado apreciar a lo largo
de su carrera en otros productos más populares
como: Californication (2008) y Bad Teacher (2011) dónde fungió como
director; y New Girl (2011) dónde
además de dirigir es productor ejecutivo de 18 episodios.
La película
comienza con datos reales sobre el reducido número de guiones para series de
televisión que son escogidos para hacer los pilotos que más tarde se intentarán
vender a los ejecutivos de cadenas televisivas (dónde el número de
seleccionados disminuirá aún más) y lograr su producción y transmisión. Para
hacer un reflejo de ésta realidad Mike Klein (interpretado por David Duchovny)
es el guionista que entrega un escrito con una premisa trágica en la cuál se
basa el desarrollo de la trama; a lo cual Lenny (Sigourney Weaver) –ejecutiva
de la cadena televisiva TV- responde con trabas y sugerencias para lograr hacer
el producto más comercial y captar la atención de un número mayor de audiencia.
A lo largo de la película se muestran las contradicciones morales y
egocéntricas que implica el ser escritor y tener que vender ideas a medios
corporativos a partir de la exposición de la vida personal de Klein y su
realidad de estar casado con una mujer embarazada y una pequeña hija. De igual
manera se muestran rasgos de la personalidad y psicología de los involucrados
en la compañía productora, permitiendo dar al espectador un panorama que
vislumbra la manera en la que realmente funcionan las cosas en los medios
masivos de comunicación.
El producto
desarrollado Jake Kasdan resulta pertinente en cuanto a la denuncia que se
realiza respecto a la manipulación que puede existir por parte de las grandes
empresas encargadas de la distribución de productos de entretenimiento e
información; se logra hacer una reflexión importante pero ligera sobre las
implicaciones que significa para escritores y empresas el tener que cumplir con
una agenda para lograr competir con otras compañías. Es una película muy
recomendable gracias a su crítica y nivel de comedia: refleja la realidad que
se vive en muchos lugares y alcanza a ser una luz importante para señalar la
influencia que pueden tener las decisiones comerciales sobre los productos que
son vendidos al público; el cómo su calidad puede ser reducida sólo por obtener
risas vulgares y un rato de entretenimiento ya que realmente lo que más vende
es el sexo y la violencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario